
Hay decisiones que no admiten esperas. El anuncio oficial de un ‘plan piloto’ para ordenar la actividad turística en la zona peatonal de Spratt Bight y en Rose Cay y Haynes Cay (foto) representa una oportunidad que San Andrés no puede dejar pasar. Son espacios extraordinarios, pero también frágiles que están pagando el alto precio de su propio éxito.























