En sector de La Loma de San Andrés, entre plantas medicinales y cultivos que crecen alrededor de las casas, Delis Luz Hernández mantiene vivo un conocimiento que aprendió desde niña: que la tierra no solo produce alimentos, también guarda historias, tradiciones y saberes que pasan de una generación a otra...





Si reviso mi propia familia, hay algunos desaparecidos, un par de primos muertos, y media docena de mis amigos cercanos asesinados. Mi vecino tiene un hijo que murió en un accidente, la señora de dos casas arriba, perdió a su hijo mientras llevaba inmigrantes, y los de calle abajo, tienen dos hijos del mismo padre que fueron asesinados.
La Palabra de Dios nos propone para nuestra reflexión la invitación a la fraternidad, que es una dimensión fundamental de la fe cristiana; solo sobre un sólido humanismo se puede construir el cristianismo. He ahí la importancia de la Palabra de Dios de este domingo.














